martes, 26 de diciembre de 2006

Tendriamos que disminuir la velocidad…


Vivimos en un mundo que nos exige demasiada rapidez, en el que cualquier distracción es un contratiempo, un atraso…
Vivimos demasiado acostumbrados a tener que llegar siempre a algún lado, sin detenernos quizás a mirar alrededor, lo bello que nos rodea… cuando fue la ultima vez que nos detuvimos a mirar el atardecer? O como las flores embellecen las plazas y rotondas?
Anoche alguien me pregunto que era para mí lo urbano, a que apuntaba cuando lo definía, la respuesta es muy simple, lo urbano es todo aquello que nos rodea, que de tan cotidiano hasta parece invisible a los ojos… y no hablo solo de murales, sino de los monumentos; de los bancos en las plazas que nunca ocuparemos porque siempre estamos demasiado apurados para llegar a algún lugar; el artesano que vende sus obras en la calle, que nadie mira; y tantas cosas que nos perdemos por andar en auto o llegar siempre con el tiempo justo para ir a cualquier lado…
Quizás por eso estamos como estamos, porque no nos detenemos a mirar que pasa en nuestro alrededor, inmersos en nuestro mundo propio, preocupados por las cosas materiales, sin vivir un poco mas relajados, respirando el aire, quizás no puro, pero perfumado por las flores que hay por todos lados, mirando el cielo, el piso, las paredes, todo aquello urbano que nunca miramos, que nunca vemos y consideramos invisible, que no esta porque no queremos verlo…
Será por eso que cuando vemos a alguien admirando, pensamos “que cholulo” y nos reímos de los turistas porque le sacan fotos a todo lo que ven, sin darnos cuenta que lo que para ellos es nuevo y admirable, para nosotros es cotidiano, que no tiene sentido ni siquiera dedicarle unos minutos, porque lo “vemos” todos los días: mentira, nunca lo vemos, pero esta ahí y por eso nos da risa… cuantas veces al año visitamos el parque nacional…? Cuantas veces se pararon frente a un monumento a leer la placa…?
Una pregunta simple; Cuantos son los murales que están ubicados en los ventanales de San Martín? No mucha gente lo sabe… porque no los miran! Están ahí, es obvio, existen! Pero se tornan obsoletos porque no tiene sentido ver algo que hace tanto tiempo que esta ahí…
Así que el cambio, como sigo siempre, depende de nosotros mismos… tomémonos un segundo para respirar, estamos en vacaciones, todo es mas liviano, las obligaciones son menos, y por un momento podríamos sentirnos parte de lo urbano, si quieren obvio… yo solo puedo opinar, no decirles que hacer, eso solo lo saben ustedes, hagan el esfuerzo, pero que salga de ustedes mismos… tómense un respiro si?

Feliz año nuevo aunque todavía no lo sea…

naY

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Que bueno seria que tambien vos lo apliques a tu vida para no exigir a los demas que vivan a tu ritmo no....
Seria bueno que mires a tu alrederor y pienses que cada instante de la vida es unico e irrepetible para que te des cuenta que cuando mas rapido uno anda mas cosas pequeñas de la vida de pierde y te lo dice alguien que le encontro el sentido a las pequeñas cosas.

Anónimo dijo...

Esta muy buena la reflexion sobre disminuir la velocidad,pero para eso habria que hacer algo en esta pequeña cuidad cosmopolita que vive al ritmo de las mas grandes urbes.¿Sera que aca cuando mas rapido te moves,mas rapido haces plata?Por eso todos andan corriendo.Saludos y Feliz Año Nuevo
Marcelo

naY dijo...

Silvia, porfavor comunicate al mail del blog y nos mantenemos en contacto, asi fomentamos la idea de la campaña de concientizacion en un radio mayor, saludos